noticiastectv

El día a día de la Ciencia

“Estamos produciendo trabajo científico de mayor calidad”

Deja un comentario

El ministro de Ciencia y Tecnología explica la importancia de la investigación aplicada para mejorar la productividad de las actividades tradicionales del país, señala el éxito del programa Raíces y subraya el valor del pensamiento científico.

Habla pausado y sin estridencias, tal vez porque no las necesita: su perfil bajo no llega a desmentir su pasión y un trabajo que crece cada día con resultados concretos y mensurables. Según sostiene el propio Barañao, colabora indirectamente en su gestión cierta tendencia a la ilegalidad que tenemos los argentinos. Esto que es un problema cultural para la vida cotidiana, en ciencia es una virtud porque el desafío a la norma es amigo de la creatividad. En diálogo con Diario Z, repasa qué cambió en la política hacia los científicos en la Argentina desde que Domingo Cavallo mandó a los investigadores a lavar los platos en los años 90 y cuáles son los desafíos para 2013.

–¿Cuál es el mayor desafío de este año para el ministerio que usted conduce?

–El principal desafío es desarrollar más lo que denominamos innovación inclusiva. Es decir, acortar la brecha de oportunidades de sectores de la población que todavía están relativamente excluidos. Para eso estamos trabajando con distintos planes que tienen que ver con el desarrollo de nuevas cadenas productivas, en distintas regiones del país. Hemos comenzado ya con el tema de elaboración de fibras de camélidos para todo lo que es la zona de la cordillera. Llama, guanaco, vicuña, para industrialización local, destinada fundamentalmente a brindar fuentes de trabajo a comunidades en su mayoría aborígenes que todavía mantienen prácticas ancestrales, pero que a través del aporte del diseño pueden mejorar mucho el valor agregado de sus productos. También trabajamos en disciplinas como la genómica, que permite estudiar los genes y por ejemplo decirle a un productor con qué cabras se tiene que quedar para producir mejor fibra de lana.

Esto en técnicas productivas es muy importante, no es lo mismo tener 20 cabras de las cuales sólo sirven 10 que tener 20 todas productoras. También estamos desarrollando algunos cultivos que vienen de la época de los incas y pueden ser la base de alimentos funcionales. La idea es crear al mismo tiempo posibilidades de trabajo para mucha gente que en este momento no tiene una actividad dignamente remunerada y abrir oportunidades de exportación para el país. Este trabajo tiene que atender desde al más necesitado hasta el industrial innovador que se encarga de abrir mercados en el mundo.

–¿Cuál cree que ha sido el mayor logro del Ministerio de Ciencia y Tecnología desde su creación?

–Yo creo que instalar la ciencia en la sociedad y en el sector político, como una actividad inherente a un nuevo modelo económico para el país basado en el conocimiento como generador de riqueza. Cristina Fernández de Kirchner dijo que a nivel regional, la Argentina es el país con más investigadores por habitante.

Es así. Cuando uno habla de investigadores habla de un conjunto de profesionales que trabajan no sólo haciendo ciencia, sino en ciudades universitarias, ingenieros y demás trabajando en institutos tecnológicos. En este parámetro es cierto que la Argentina está por encima de otros países, no en términos absolutos –obviamente Brasil tiene más investigadores– pero es importante destacar que la Argentina encabeza también la eficiencia en cuanto a producción de conocimiento de alta calidad. El uno por ciento de los trabajos argentinos integran el 10 por ciento mundial de los trabajos más citados, en cambio en Brasil el 0,47% de lo que produce entra en las publicaciones de más nivel. Quiere decir que estamos produciendo trabajo de mayor calidad y esto también se evidencia en que los trabajos de la Argentina están hechos exclusivamente en la Argentina. En las revistas de mayor nivel de ciencia se ha sextuplicado la cantidad en los últimos 10 años si comparamos cuántos trabajos se publican en esas revistas. Esto muestra que no sólo ha aumentado la cantidad de investigadores, sino también la calidad de la producción científica.

–¿Inventamos algo importante los argentinos en materia de ciencia y tecnología en los últimos años?

–Tenemos desarrollos importantes en el tema de biotecnología aplicada a la agricultura: los genes de girasol que incrementan la productividad de distintos cultivos están patentados, se están testeando en el campo y no sólo se va a incrementar la producción de cereales en el país. También se va a poder licenciar esta patente a otros países; tenemos descubrimientos en Córdoba sobre una nueva metodología para hacer vacunas que eventualmente serían activas por vía oral y que no necesitarían refrigeración, que también estamos apoyando selectivamente desde el Ministerio para que esto se convierta en una industria nacional de producción de vacunas; hay desarrollos en materia satelital que hace que la Argentina sea líder en este sentido, también estamos apoyando un proyecto muy interesante de nanosatélites, en  pequeña escala que van a estar disponibles en universidades de todo el país. Sería muy injusto no mencionar muchos ejemplos, pero en cualquier área del conocimiento hay siempre un argentino que hizo una contribución importante. Lo que nos caracteriza es la creatividad, la capacidad de encontrar una alternativa diferente. Es cultural. Eso que es negativo en cuanto a no obedecer las normas y tener una cierta tendencia a la ilegalidad, en materia de ciencia es una ventaja, porque permite desarrollar lo que se conoce como tecnologías disruptivas.

–¿Eso tiene algo que ver con el pensamiento lateral?

–En parte sí. Siempre pongo el ejemplo de unos chicos argentinos que ganaron la competencia de computación hace años en Estados Unidos. De acuerdo con las reglas, debía haber tres participantes y una sola computadora, entonces estaban limitados por la persona que tipeaba. Ellos hicieron un programa  que permitía tipear de a dos y ganaron porque eran mucho más rápidos y eso no estaba en las reglas. Tuvieron que modificarlas a futuro para impedir hacer eso, a ningún chino o americano se le hubiera ocurrido que era factible que dos personas trabajaran en la misma computadora.

–¿Cuántos científicos se han repatriado en los últimos años?

–Desde que iniciamos este programa que se llama Raíces, que es un programa marco, han vuelto al país 951 científicos. Este año vamos a llegar a los 1.000 y esto es producto de una acción positiva que hemos encarado en el pasado, la gente volvía y tenía que buscarse su laboratorio, mendigar por un cargo, pintarse las paredes, todo de cero. Ahora tenemos un programa organizado y la persona vuelve con un contrato; es la institución la que lo pide, con el compromiso de contratar a esa persona, se detecta a la gente, se hacen concursos, hay universidades que han hecho concursos en el exterior para buscar gente para determinadas disciplinas, otros ya vuelven al Conicet.

–¿Cuánto gana un científico argentino?

–Ahora el sueldo máximo bruto de un investigador ya consolidado en su carrera, con máxima antigüedad y demás es de alrededor de 17.000 pesos, unos 3.000 dólares más o menos. El sueldo promedio debe estar en los 1.800 dólares. En términos de poder adquisitivo estamos en un máximo histórico, esto no implica que no estemos por debajo de otros países de la región como Brasil que paga sueldos más atractivos.

–Usted cree en la ciencia y en la puesta a prueba permanente de los conocimientos que se van generando.

Razonando, llego a la conclusión de que mi cerebro puede no ser capaz de comprender todo. Entonces, hay un margen para lo supraracional, aquello que supera la razón, lo que uno no acepta es lo contraracional aquello que contradice la razón. Si yo tengo una serie de fósiles que muestran la gradación de las diversas especies hasta llegar al ser humano tal y como lo conocemos, voy a suponer que la teoría correcta es la de la evolución, que marca un proceso gradual y no una visión instantaneísta de una creación de todo lo que existe. Lo bueno que tiene la ciencia es que es la única barrera contra el avance del fundamentalismo, que consiste en tratar de imponer a los otros las creencias propias. Esto no es sólo propio del mundo islámico, más del 50 por ciento de la población norteamericana dice descreer de alguna forma de la teoría de la evolución. Incluso muchos estados la han prohibido o al menos han impuesto una visión alternativa del origen de la vida sobre el planeta, esto me parece mucho más preocupante porque se trata del país más poderoso del planeta. Entonces me parece que enseñar los principios del método científico, enseñar a razonar, enseñar lógica es algo que nos debemos justamente para poder controlar esta visión que amenaza con retrotraernos a un período medieval.

27 preguntas de la A a la Z

Edad: 59. Barrio donde vive: Coghlan. Estado civil: Separado. Signo: Capricornio. Y serpiente. Religión: Ateísmo, gracias a Dios. Equipo de fútbol: Carezco de todo interés deportivo. ¿Sus hijos van a escuela pública o privada? Fueron a escuela pública. Nivel educativo: Doctor en química. ¿Cree en la amistad entre el hombre y la mujer? Sí. Tengo muchas amigas. ¿Algún vicio le gustaría dejar? A esta altura, me gustaría adquirir alguno. ¿Hace terapia? ¿Hace cuánto tiempo? Esporádicamente hago. ¿Qué está leyendo ahora? Inside Jokes, sobre el humor y su relación con el funcionamiento del cerebro. Lugar preferido de la ciudad: Belgrano. Infusión favorita: Mate. ¿Qué quería ser cuando fuera grande? Docente y escritor. Dibujito animado preferido: El Correcaminos. Es lo más tecnológico en materia de dibujitos animados. Una salida nocturna: Ir a cenar. Su comida preferida: Asado. Un defecto: La dispersión. Una virtud: La perseverancia. Un personaje preferido de la historia: Luis Pasteur. Un hecho que le cambio la vida: Un viaje por Grecia en 1978. La visita a Delfos. A qué hora se acuesta y se despierta: Me acuesto a eso de la 1 y me despierto 8 y media. ¿Cena en su casa? Sí. Un programa familiar preferido: Ir al cine con mis hijos. Una cábala: Hay algunas corbatas que uso en días delicados. ¿Cuál fue su primer trabajo y a qué edad? A los 18, docente ad honorem en la Facultad de Ciencias Exactas.

Fuente: Diario Z / Jueves 14 de Marzo de 2013

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s