noticiastectv

El día a día de la Ciencia


Deja un comentario

El equilibrio entre ser productivo y sustentable

El establecimiento “La Aurora” en Benito Juárez –Buenos Aires– aplicó el sistema de producción agroecológico: disminuyó el uso de insumos sintéticos y energía, bajó costos y estabilizó los rendimientos.

Mitos sobre la agroecología, abundan. Uno de ellos sostiene que es imposible ser productivo y, al mismo tiempo, sustentable. Los resultados obtenidos en el establecimiento “La Aurora” en Benito Juárez –Buenos Aires–, demuestran lo contrario. Tras 14 años de un manejo agroecológico se disminuyó el uso de insumos sintéticos y de energía no renovable, se bajaron los costos y se estabilizó la producción de carne y granos.

Rodolfo Tula, extensionista del INTA Benito Juárez, destacó la importancia de encontrar el “justo equilibrio” entre la productividad y el cuidado de la naturaleza. “Una producción agroecológica entiende de tiempos biológicos y los fortalece para producir sanamente y, al mismo tiempo, busca la rentabilidad. Pensamos en un sistema equilibrado y estable ante la variabilidad natural de los eventos climáticos, plagas y enfermedades”.

Asesorado por el INTA y especialistas privados, Juan Kiehr –propietario de “La Aurora”–, aplica desde hace 14 años los conceptos de la agroecología en un sistema mixto de ciclo completo a fin de disminuir el uso de productos sintéticos y energía, aumentar la fertilidad de los suelos, fijar carbono y nitrógeno, e incrementar la biodiversidad y la productividad.

“Quiero dejarle a mis nietos un campo sano y transmitirles el respeto por la naturaleza”, aseguró Kiehr, un productor con descendencia danesa que se reconoce “entusiasmado y convencido de que la preservación del suelo es el mejor camino”.

De acuerdo con el dueño de “La Aurora”, “todos las actividades agropecuarias interfieren, en mayor o menor medida, en el ambiente” pero lo importante es “causar el menor daño posible” y destacó la importancia de “evitar el uso de insumos sintéticos”.

Así, se fortaleció la rotación en las 605 hectáreas que componen al establecimiento –asociando cultivos invernales y estivales con leguminosas–, lo que, a su vez, aumentó la fijación de nitrógeno y carbono y, esto, permitió el aporte de rastrojos para mejorar el contenido de materia orgánica del suelo.

Para Kiehr la receta es simple: “Siembro trigo y trébol rojo durante dos o tres años luego, roto con sorgo y más tarde vuelvo con el trigo y pasturas. De vez en cuando, cultivo avena y cebada que me proveen de granos para mi campo”.

A fin de compensar la falta de fósforo y el balance de nutrientes, incorpora expeller de trigo a la alimentación de sus más de 600 animales, lo que elimina el uso de fertilizantes y de energías no renovables.

“Esta visión implica un esfuerzo mayor en el que se debe tener en cuenta las múltiples variables de la naturaleza pero, resulta necesario y terminante para avanzar en el desafío de poner en valor la biodiversidad”, explicó Tula.

Un modelo que mutó

Durante décadas, el modelo productivo de la región Pampeana se caracterizó por la alternancia entre agricultura y ganadería. Así, los ciclos agrícolas –extractivos y exportadores de nutrientes– se sucedían con ciclos ganaderos pastoriles que restituían al suelo buena parte de la materia orgánica y nitrogenada.

Esto cambió de la mano de la lógica mercantilista y cortoplacista predominante de los últimos años. Así lo aseguró Santiago Sarandón, referente en la materia de la Universidad Nacional de La Plata, en su informe.

Tula fue más allá y aseguró que “el actual modelo productivo presenta signos de agotamiento y dependencia” al que se le suman costos ocultos entre los que destacó la degradación de las tierras, contaminación de las aguas, la expulsión de los productores del campo y la pérdida de la soberanía alimentaria y económica.

De acuerdo con Sarandón, “hay una marcada agriculturización en la región y se eliminó la alternancia entre ambas producciones con un fuerte incremento de las fertilizaciones. Y con ello, se provocó la desestabilización del sistema con el consecuente daño a los recursos naturales de la zona”, explicó Sarandón.

Para Tula, el caso de “La Aurora” es un claro ejemplo de que “hay alternativas de producción” en los que los nutrientes se reciclan continuamente y mantienen los suelos sanos y fértiles. “Hay que repensar al ambiente como un todo complejo y autocontenido en el que interactúan muchos factores y no se producen desperdicios”, aseguró.

Un concepto, cientos de beneficios

Para la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), el desarrollo sostenible es el manejo –y no explotación– de los recursos naturales y enfatiza en la necesidad de la solidaridad hacia las actuales y futuras generaciones.

En línea con esta idea, surge la agroecología. Una disciplina científica basada en la aplicación de los principios de la ecología al diseño, desarrollo y gestión de sistemas agrícolas sostenibles que promueve la conservación de los recursos naturales elementales para la obtención de alimentos: suelo, agua y biodiversidad.

Este concepto surgió a fin de contrarrestar las múltiples consecuencias sobre el ambiente causadas por la agricultura convencional tales como el deterioro a la cubierta vegetal, la erosión y salinidad de los suelos, la pérdida de diversidad agrícola y genética, y la resistencia constante de plagas y enfermedades.

Fuente: INTA informa / Viernes 2 de Agosto de 2013

Anuncios


Deja un comentario

Inauguraron el primer centro de inseminación animal en Patagonia

Funciona en Senillosa y está destinado a la producción porcina, que –debido a la suba en el precio de la carne vacuna– viene creciendo en todo el país. Permitirá mejorar la calidad del stock de esta carne considerada más saludable, apuntando a mediano plazo a la exportación.

Ayer se inauguró en Senillosa el primer centro de inseminación porcina de la Patagonia. El emprendimiento, que tuvo una inversión de $450.000, fue realizado por el médico veterinario Juan Carlos Santángelo y contó con el apoyo del Centro Pyme Adeneu. La inversión permitirá potenciar a nivel regional la producción porcina, que viene creciendo en todo el país a un ritmo acelerado y sobre todo atender al mercado regional y a largo plazo a la exportación. De la inauguración participaron el gobernador Jorge Sapag y también el ministro de Desarrollo Territorial Leandro Bertoya.

Durante la apertura, que se realizó tras el corte de cintas, Santángelo señaló que “la idea es poder atender a los pequeños y medianos productores para poder mejorar sus rodeos. Lo que hoy está demandando el mercado del cerdo son carnes de calidad y magras. En los últimos años el cerdo se consume cada vez más y las perspectivas son muy buenas”.

Por su parte, el Sapag destacó que “en estos emprendimientos me contagio del entusiasmo del productor y del investigador y de los que están buscando siempre las nuevas tecnologías. En este caso se trata de tecnología dedicada a la genética para poder aumentar la producción. Para nosotros es vital que estén a la vanguardia y por eso tanto la Provincia como la Nación les hemos dado apoyo a este emprendimiento”.

Barrera

En tanto, Juan Ucelli (presidente de la Asociación de Productores Porcinos de la Argentina), quien también participó del evento, destacó el potencial de la región tras el cierre de la barrera sanitaria dictada por el Ministerio de Agricultura de la Nación a comienzos de año. La medida impide el ingreso de animales en pie al norte del Río Colorado, tanto para el ganado bovino como el porcino.

“Yo creo que a la provincia se le abre una oportunidad única porque la carne de cerdo es muy saludable, y da mucho trabajo. Cuando estuve hace unos años acá faltaba un centro de inseminación artificial. Ahora se debe avanzar con la conformación de grupos asociativos y faenar los animales; por eso en el mundo se trabaja con superficies chicas”, señaló Ucelli.

El dirigente rural también destacó que “Neuquén es la puerta de entrada de la Patagonia y todo lo que se produzca en la región no tiene límite para ser exportado a ninguna parte del mundo, cosa que sí ocurre con el resto de las regiones del país”. De hecho, –explicó– la Patagonia puede exportar al mercado más exigente del mundo que es Japón. Con un frigorífico adecuado, si hoy hubiera excedente, podría estar exportando.

El proyecto contó con la asistencia del Centro Pyme Adeneu que acompañó la formulación y la gestión de fondos ante el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

Además, la Provincia facilitó el proceso de rendición de gastos, que permitió recuperar en concepto de aportes no reembolsable (ANR) el 25 por ciento de la inversión total.

Un tema central para la viabilidad del proyecto es que a través del programa porcino del Centro PyME-ADENEU dispondrá de $260.000 destinados a financiar la compra de 600 dosis y heladeras móviles que permitirán cubrir y facilitar el acceso a la mejora genética de todos los productores neuquinosa. Dentro del programa habrá capacitaciones para productores.

Agregó que para el criancero es una ventaja tener este centro pro una cuestión genética, en primer lugar, pero también económica: mantener un verraco por año cuesta unos 5.000 pesos y comprarlo unos 10.000 pesos y si pide prestado un verraco debe pagar el costo de un lechón, es decir unos 500 pesos. En cambio –contrastó– un servicio de inseminación cuesta 300 pesos por lo que es más conveniente desde el punto de vista del costo.

Acotó que también los animales tienen un control sanitario periódico de las autoridades sanitarias federales como así también las dosis de semen que se extraen, un paso que no se da en caso de hacerlo con un verraco en el criadero.

Hay un programa de capacitación para aprender la técnica de inseminación, indicó el propietario.

Fuente: La Mañana de Neuquén  / Martes 30 de Julio de 2013


Deja un comentario

Se vendió la cosechadora Javiyú número 300

De bajo costo y mantenimiento, la máquina desarrollada por el INTA se posiciona cada vez más en el mercado internacional.

Experto entrevistado: Francisco Anglesio, vicepresidente del INTA

Javiyú es un nombre guaraní, significa “capullo” y está recorriendo el mundo. Así se llama la cosechadora de algodón que desarrolló el INTA Reconquista –Santa Fe– y fabrica la empresa Dolbi, de esa provincia. La máquina marcó un cambio de paradigma en el manejo del cultivo: permitió mecanizar la cosecha en pequeñas superficies y su gran aceptación sumó un nuevo peldaño: ya se vendieron 300 unidades.

Entre sus destinos se encuentran Turquía, que compró veinte máquinas y se convirtió en el quinto país en elegirla, después de Brasil, Paraguay, Venezuela y Colombia.

“Es indudable que la Javiyú se posicionó en el mercado internacional y seguramente seguirá sumando unidades vendidas. Pero, por sobre todas las cosas, representa un caso exitoso de la articulación público-privada, la generación de tecnología para pequeños productores y la promoción del desarrollo, todos pilares de nuestra política institucional”, destacó Francisco Anglesio, vicepresidente del INTA.

Desde su presentación, la Javiyú fue distinguida con el premio Innovar y fue también reconocida en los Estados Unidos con el otorgamiento de la titularidad de la patente internacional, considerándola “novedad mundial, actividad inventiva y aplicación industrial”.

Para Anglesio, “este no es un dato menor y es una prueba más de que vamos por el camino correcto”. En este sentido, el vicepresidente del INTA resaltó el trabajo de los especialistas de la unidad de Reconquista, “quienes supieron detectar una necesidad y, no sólo pensar en una solución tecnológica apropiada y apropiable para los productores algodoneros de pequeña y mediana escala, sino que además la convirtieron en una realidad, una innovación que incluso fomenta a la industria nacional”, expresó Anglesio.

En la Argentina, donde la producción de algodón promedia las 600.000 hectáreas sembradas por año, “la máquina Javiyú representa más del 50% del parque de cosechadoras”, señaló Elvio Dolzani, uno de los titulares de Dolbi, la empresa santafesina que fabrica y comercializa la cosechadora desde 2006, mediante un convenio de vinculación tecnológico con el INTA.

De acuerdo con Dolzani, desde el 2008 y con un promedio de venta de 50 unidades por año, “llegamos a las 300 máquinas comercializadas en países como Brasil, Paraguay, Colombia, Venezuela y Turquía”. El empresario agregó que “las máquinas incluyen know-how, un paquete tecnológico de surcos estrechos que mejora considerablemente las condiciones del cultivo y de la cosecha”.

La iniciativa marcó un cambio de paradigma en la manera de manejar el cultivo del algodón y significó también un modo de devolver la competitividad. “La cosecha del cultivo con Javiyú hizo que el productor reduzca sus costos globales y mejore sustancialmente el promedio de rendimiento de algodón en bruto”, expresó el representante de Dolbi.

El origen

La forma tradicional de siembra y cosecha de algodón se realizaba en surcos anchos, de 70 centímetros y un metro entre hileras de plantas. En cambio, la tecnología de surco estrecho impulsada por el INTA permitió, con una distancia menor entre filas –de 52 centímetros–, una población de más de 200.000 plantas por hectárea.

Orlando Pilatti, técnico asociado del INTA Reconquista –que en la actualidad trabaja ad honorem– es uno de los creadores de la Javiyú INTA. Una cosechadora de arrastre, sencilla y de bajo costo, que combina un aparato despojador –que trabaja con un peine de puntones inclinados, estáticos y de montaje flexible– con un limpiador que separa los capullos y descarta brácteas y trozos de tallos.

En la Argentina, el 70 por ciento de la superficie se siembra con sistemas de surcos estrechos. Si bien la Javiyú es apta para cosechar cultivos con distintas distancias entre líneas, a condición de que el suelo sea plano, su diseño es ideal para surcos estrechos conducidos con las técnicas más actuales –alta densidad de plantas, de porte mediano a pequeño y con apertura de capullos concentrados–. Así, en condiciones adecuadas, la máquina levanta más del 95% del algodón presente en las plantas.

“El cultivo de surcos estrechos y la recolección con Javiyú generaron cambios radicales para el productor porque redujo los costos globales y mejoró los rindes de algodón en bruto”, aseguró Pilatti.

Fuente: INTA informa / Viernes 7 de Junio de 2013


Deja un comentario

Científicos argentinos fabrican un “lector” de ADN y proteínas para detectar patógenos

Un equipo de investigadores del Instituto argentino de Tecnología Agraria (INTA) y del Conicet ha creado, mediante dos técnicas diferentes, pequeños orificios en obleas de silicio de no más de 15 nanómetros que permitirían secuenciar macromoléculas biológicas, como ADN y proteínas rápidamente.

Para secuenciar ADN, los nanoporos deben medir menos de 15 nanómetros, aunque la oblea es más grande, con un tamaño de un centímetro. Para entender el proceso de secuenciación, “habría que imaginar dos piletas con un tabique en el medio que contiene un pequeño agujero. Ese tabique es la oblea y el agujero es el poro a través del cual el material genético pasa”, explicó una de las desarrolladoras de la tecnología, Betiana Lerner, del Conicet.

La finalidad del trabajo es el desarrollo de secuenciadores rápidos de ADN, diseñando estructuras por las que pueda pasar el ADN mediante un campo eléctrico y codificarlo con aplicaciones de microelectrónica.

Las moléculas de ADN se desplazan de manera lineal al aplicar voltaje entre ambos compartimentos, lo que permite su detección electrónica y caracterización. Para la investigadora del Conicet, “cuando la biomolécula pasa por el poro bloquea temporalmente la corriente de iones, se cuantifica el tiempo de bloqueo y se asocia al tipo de molécula que es”.

Para ello, es necesario que el material genético pase linealmente o de forma estirada para poder identificar correctamente la longitud de la molécula.

El desarrollo de los investigadores argentinos podría también ser utilizado para realizar análisis clínicos en pocos minutos o, incluso, detectar patógenos o enfermedades en los seres vivos.

Fuente: Portal de Internet Agrodigital / Martes 28 de Mayo de 2013


Deja un comentario

Mejoraron el sistema de transporte y descarga

El proyecto financiado consistió en el desarrollo de un sistema de carga, descarga y acondicionamiento del brote de té verde para su transporte a granel.

Misiones. Una cooperativa obereña mejoró su sistema de transporte y descarga de té a través de financiamiento nacional. Se trata de una línea de financiamiento lanzada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva a través del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (Cofecyt) hace ya algunos años y que ahora convoca nuevamente a productores para que presenten proyectos de innovación.

A través del financiamiento se logró adaptar la maquinaria de cosecha, la carrocería de los camiones y los sistemas de recepción y descarga en la planta elaboradora, para evitar la compactación de los brotes recolectados. Este desarrollo benefició a la Cooperativa Agrícola Los Colonos Limitada de Oberá, Misiones.

La cosecha tealera

En general la cosecha se realiza en forma mecanizada, con tres operarios que recolectan el brote de té en ponchadas (paños de lienzo) de aproximadamente 50 kg y los depositan en el transporte. Las máquinas cosechadoras poseen en su parte posterior un cajón donde se alojan las ponchadas con el brote de té cosechado, enfardado y compactado. Cada ponchada cuenta con 50 o 60 kilos y se acumulan unas diez o doce ponchadas sobre la cosechadora para luego ser trasbordadas al camión. La carga del camión, unos 10.000 kg, se completa con alrededor de 200 ponchadas. Luego el camión se traslada de la chacra a la planta de elaboración para el pesado y la posterior descarga del té. En la planta de elaboración, la descarga de las ponchadas en forma individual toma de dos a tres horas. Además debe sumarse el tiempo que esperan los camiones para ser descargados. En promedio, el traslado y la descarga insumen cinco horas.

Este procedimiento perjudica la calidad del brote porque la excesiva compactación tiende a aumentar la temperatura en el seno de la masa de hojas, disminuyendo así su calidad, además de acelerar la descomposición y putrefacción de las mismas. El cuidado del material entre la recolección y el comienzo de la elaboración es de fundamental importancia. El brote que se ha mantenido intacto y fresco conserva íntegramente los componentes que hacen a la calidad de té. Por el contrario, en el brote que ha sufrido deterioro debido a prácticas incorrectas de cosecha y transporte, dichos componentes sufren profundas transformaciones que inciden desfavorablemente sobre el producto final y su precio.

A partir del financiamiento del Cofecyt se llevaron a cabo adaptaciones de la maquinaria, con modificaciones en dos cosechadoras, dos carrocerías de camiones, y dos sistemas de recepción y descarga en la planta elaboradora pertenecientes a productores.

Fuente: El Territorio de Misiones / Sábado 16 de Marzo de 2013


Deja un comentario

Biocomb-La Rioja. Investigación destaca dos plantas autóctonas aptas para generar biocombustibles

La Rioja, 18 de febrero. Dos especies de plantas nativas de La Rioja fueron consideradas “sumamente promisorias” para adaptarse a la condición de cultivo y ser utilizadas para la producción de biocombustible a un nivel industrial.

Así se desprende de los resultados del trabajo encargado por la Secretaría de Agricultura provincial y financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), para la búsqueda de una planta productora de aceite para biocombustibles.

Se trata de las especies Jatropha macrocarpa y la malaccensis, presentadas como “sumamente promisorias” y sobre las que hay expectativas de que en la continuidad de la investigación se puedan producir en La Rioja, destacó Marcela Huergo a cargo del equipo de trabajo.

La técnica afirmó que se detectaron “poblaciones nativas de Jatropha autóctonas, fundamentalmente la macrocarpa y malaccensis” que son “sumamente promisorias” para adaptarse a las condiciones de cultivo en el clima riojano.

La relevancia del proyecto consiste en llevar la producción a un nivel industrial como una planta productora de aceite para biocombustibles, explicó Huergo en nombre del equipo.

Lo que estamos desarrollando es la adaptación a una condición de cultivo y no que crezca de forma espontánea, porque en estas condiciones produce a niveles muy inferiores a los comerciales, niveles poco significativos porque la planta vive de lo que recibe de las lluvias” explicó.

Respecto al trabajo agregó que “en una serie de pruebas que se realizaron se obtuvo muy buena respuesta con las Jatrophas macrocarpa de los cultivos en Bañado de los Pantanos, donde los puntos de floración se han multiplicado muy significativamente“.

Al ver los resultados en una planta de 2 años, nos hace pensar que estamos frente a un cultivo que podría ser muy promisorio e importante para la provincia“, insistió.

Fuente: Télam / Lunes 18 de Febrero de 2013


Deja un comentario

Investigadores argentinos desarrollan un kit rápido de diagnóstico de infecciones al corazón

La técnica tiene como propósito identificar la causa de la endocarditis infecciosa para aplicar una terapia antibiótica adecuada.

Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- Un método rápido para diagnosticar la endocarditis infecciosa está siendo desarrollado por investigadores argentinos. Esa patología constituye una infección producida por bacterias u otros microorganismos que al ingresar al torrente sanguíneo y llegar al corazón se adhieren a estructuras cardiacas dañadas como válvulas o malformaciones cardiacas congénitas.

Estos microorganismos ingresan a la sangre por procedimientos odontológicos, ginecológicos u otros procedimientos quirúrgicos y pueden causar serios daños”, explicó a la Agencia CyTA una de las creadoras de la técnica, la doctora María Soledad Ramírez, investigadora del Instituto de Microbiología y Parasitología Médica que depende de la UBA y del CONICET.

El kit que está desarrollando la doctora Ramírez y sus colegas en colaboración con el grupo del bacteriólogo Carlos Vay, del Instituto de Fisiopatología y Bioquímica Clínica del Hospital de Clínicas y de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, se basa en la extracción directa, desde la válvula cardíaca, de ADN de la o las posibles bacterias causantes de la endocarditis infecciosa. “El siguiente paso es realizar la amplificación de ese ADN mediante la técnica de PCR y luego, por secuenciación del genoma, confirmar el microorganismo responsable para adecuar el tratamiento antimicrobiano”, destacó la investigadora.

Estamos probando la metodología”, añadió Ramírez. “Al momento los resultados son muy prometedores, pero debemos seguir trabajando y analizar mayor numero de muestras”.

En 2012, la Sociedad Estadounidense de Microbiología (ASM) premió a la doctora Ramírez por sus trabajos que involucran la participación de “integrones” en la resistencia a antibióticos en las bacterias multirresistentes. “El integrón es una herramienta de ingeniería genética que puede poseer la bacteria y que le permite adquirir en un único elemento resistencia a variadas familias de antibióticos”, destacó. Y agregó que su estudio puede ayudar a establecer blancos terapéuticos para combatir a las bacterias resistentes.

Mariano Sigman es un investigador argentino que participa en el Proyecto Cerebro Humano. Estudia la toma de decisiones.

Fuente: Portal de Internet Proyecto Salud / Martes 29 de Enero de 2013