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El día a día de la Ciencia


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La fertilización asistida en escena

El objetivo es acercar la biotecnología a la comunidad y despejar dudas en torno de la aplicación del método ICSI. Se trata de una adaptación de la obra escrita por un científico austríaco. Es interpretada y dirigida por técnicos y bioquímicos.

Con la idea de acercar la biotecnología a la comunidad, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) estrenó una obra de teatro que busca explicar de forma sencilla y despejar las dudas en torno de la fertilización in vitro a través del método ICSI, una de las técnicas más utilizadas en el tratamiento de la infertilidad masculina. Se trata de una adaptación de un texto escrito por el científico austríaco Carl Djerassi, uno de los creadores de la píldora anticonceptiva. La obra está protagonizada por un técnico del INTI y una bioquímica, directora general de una pyme asociada al Centro de Biotecnología Industrial del organismo. “La obra fue pensada para que pueda verla el público en general y estudiantes secundarios y universitarios”, comentó a Página/12 Agata Baizán, bióloga molecular, quien se encargó de traducir y adaptar el guión original.

La obra se enmarca en el proyecto “teatro científico”, coordinado por el ex director y fundador del Centro de Biotecnología Industrial del INTI, Alberto Díaz, licenciado en química. Todo el equipo que trabaja en la obra, delante y detrás de escena, de una u otra forma está vinculado con el mundo científico. “Con el consentimiento del autor, el doctor Carl Djerassi, hicimos una adaptación de su obra ICSI. Esta obra es un juego de palabras pedagógico a dos voces. Está ideada para ser leída o actuada por dos personas, acompañada con la proyección de material audiovisual. En nuestra adaptación proponemos una versión abreviada para ser presentada y discutida con audiencias abiertas, y de esta manera acercar ICSI a nuestra comunidad”, contó Baizán. El ICSI es una de las técnicas que deben cubrir las obras sociales y las prepagas a partir de la reciente sanción de la ley de fertilización asistida.

Además de científico y coleccionista de arte, Djerassi es escritor y dramaturgo. La obra que adaptó el INTI forma parte de su libro Sexo en la era de la reproducción tecnológica, en el que aborda, entre otras temáticas, la Inyección de Esperma Intracitoplasmática, conocida por sus siglas en inglés como ICSI. Allí señala que la fecundación de un óvulo en una relación sexual normal requiere decenas de millones de espermatozoides. Djerassi destaca que la fertilización exitosa con un único espermatozoide es totalmente imposible, considerando que si un hombre eyacula incluso entre uno y tres millones de espermatozoides es funcionalmente infértil. Sin embargo, en 1992, Gianpiero Palermo, Hubert Joris Paul Devroey y André C. Van Steirteghem, de la Universidad de Bruselas, anunciaron en un artículo de la prestigiosa revista The Lancet (vol. 340, pp. 17-18) la fertilización exitosa de un óvulo humano con un único espermatozoide a través de la inyección directa bajo microscopio, seguida de reinserción del óvulo fertilizado dentro del útero de la mujer. Así se dio a conocer la técnica ICSI, a través de la cual han nacido en el mundo más de 500 mil bebés desde 1992, subraya Djerassi.

ICSI: Ciencia en el teatro es el nombre de la obra estrenada el miércoles en el auditorio del INTI. En el escenario, Eduardo Pizzini, técnico del área de Ingeniería y mantenimiento del Centro de Biotecnología Industrial, representa a uno de los inventores del ICSI, mientras que Hana Fleischmann, bióloga y directora general de Dhacam, empresa asociada a ese centro del INTI, asume el papel de la conductora de un ciclo televisivo llamado Disección. Ella lo acribilla a preguntas; él responde. Los problemas éticos que surgen de ICSI, como si se puede elegir el sexo del bebé, las posibilidades de que haya mellizos o trillizos y la efectividad de la técnica son algunos de los ejes que se abordan.

El próximo miércoles los actores se trasladarán al Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, donde representarán la obra en el marco de la materia Bioética de la Ciencia, que dicta la profesora Susana Sommer, autora de varios libros sobre las técnicas de fertilización asistida.

La obra original, señaló Baizán, fue probada ante varios miles de estudiantes de secundaria en Alemania y cientos de estudiantes universitarios en Estados Unidos. Dura unos 40 minutos y está previsto que después haya un espacio de intercambio con el público. “La obra, incluso, ha sido presentada también en Europa a audiencias profesionales en diversos congresos médicos con el mismo nivel de compromiso en las discusiones posteriores a la representación”, destacó Baizán.

Fuente: Página 12 / Viernes 23 de Agosto de 2013


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El cuento de la buena Ciencia

Se cumplen diez años del Programa Divulgadores de Exactas-UBA. Por ese motivo, el coordinador del Programa, Guillermo Mattei cuenta cómo se desarrolló esta experiencia que involucra la participación de estudiantes con vocación de contar la ciencia en talleres, charlas, experiencias didácticas, Semanas de las ciencias y el proyecto Exactas va a la escuela.

por Guillermo Mattei

Durante la segunda mitad de los noventa, la Secretaría de Extensión (SEGB) de Exactas-UBA solía enviar correos electrónicos a toda nuestra comunidad académica –muy esporádicamente a lo largo del año– para convocar a docentes y graduados que, en forma voluntaria, pudieran concurrir a escuelas medias para orientar vocacionalmente a audiencias de alumnos de los últimos años mediante el despliegue de toda nuestra oferta de grado.

Esas convocatorias eran abiertas y sin mayor filtro, y se aceptaba a todo voluntario dispuesto. Sin embargo, a principios de los 2000, a partir de los antecedentes anteriores, en la Secretaría de Extensión comenzamos a discutir la manera de perfeccionar no sólo el mensaje, sino también a los mensajeros de Exactas en la escuela media. Se nos ocurrió entonces la idea de conformar un equipo de representantes oficiales de la Facultad que pudieran, con el compromiso y la responsabilidad de una relación laboral, transmitir no sólo información útil, sino también los aspectos más atractivos, novedosos y alejados de los mitos urbanos, suburbanos y rurales de las diferentes licenciaturas, profesorados y títulos intermedios.

Convocamos entonces a estudiantes de carreras ligadas a los ejes temáticos de Exactas con interés en este proyecto, y se presentaron unos cien: buen síntoma. A su vez, gracias a la heterogeneidad de formaciones y saberes de los miembros de la SEGB, pudimos evaluar y comparar la capacidad de comunicación de aquellos postulantes. Confirmamos lo que se puede advertir fácilmente en cualquier reunión social: la frescura en el lenguaje, el brillo en las miradas, el minimalismo en la vestimenta y los gestos algo contracturados de los bichos de Exactas, que se detectan fácilmente. Levemente nerds, pero simpáticos y compradores.

Con esa consigna, en 2003, elegimos a diez alumnos y nació el grupo al que se nos ocurrió bautizar como “Los Divulgadores” que, de acuerdo a una casual semejanza televisiva posterior, era un equipo destinado a resolver todo tipo de problemas de orientación vocacional mediante el recurso de la divulgación científica. El contenido académico institucional de su discurso tendría el asesoramiento de docentes responsables de cada Departamento y su formato sería propuesto por los comunicadores de Extensión. Tendría también rigor en la información y atractivo en la comunicación. Todos los años el equipo se renovaría por mitades para poder contar siempre con estudiantes no demasiado cercanos a su graduación.

Niñas y niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, comunidades de la tercera edad, internos de unidades carcelarias, en ámbitos populares –como ferias y exposiciones– campamentos científicos, sociedades intermedias, escuelas medias de la Ciudad de Buenos Aires y secundarias del Gran Buenos Aires, del interior de la Provincia de Buenos Aires y hasta de algunos puntos del resto del país, fueron las audiencias y sus ámbitos de la última década. La poca diferencia generacional entre los Divulgadores y los estudiantes de la escuela media o secundaria fue decisivamente auspiciosa en general y, en el caso de paneles que se desarrollan en ámbitos educativamente vulnerables, en particular, el mensaje enviado y recibido ayudó a derribar mejor el mito apriorístico de la inaccesibilidad a la UBA para los sectores desfavorecidos.

Algunos escenarios estuvieron bien alejados de Ciudad Universitaria: Bragado, Chivilcoy, Mercedes o Marcos Paz. En esas ciudades, generalmente, hubo algunos auspiciosos reflejos por parte de las autoridades locales tales como invitar a los Divulgadores al teatro del pueblo, donde concentraron a todas sus escuelas secundarias. De esta manera, la eficiencia de la comunicación aumentó notablemente: un panel puede tener una audiencia de doscientos adolescentes.

Los testimonios

El entusiasmo que causa un divulgador al contar sobre su carrera atrapa tanto a adolescentes como a adultos. En un panel doble (mañana y tarde) organizado por el Instituto Libre de Segunda Enseñanza (UBA), se habían sentado un profesor de Veterinaria de la UBA y cuatro Divulgadoras de Exactas. El profesor, inició el panel en tono circunspecto y formal, leyó unas anotaciones que definían a la Veterinaria, enumeró todas la materias de la carrera, explicó el programa, describió las incumbencias del colegio profesional y detalló la salida laboral. Luego fue el turno de ellas. Cuando finalizaron, el profesor exclamó: “¡Me convencieron hasta a mí, yo quiero estudiar en Exactas!”. El panel de la tarde también lo iniciaba él pero, esta vez, sin papeles y definiciones, sin programas, en tono coloquial y descontracturado hizo eje en lo reconfortante de trabajar con animales, en muchos casos socialmente adorables, para finalizar diciendo: “Nosotros también tenemos mucha matemática y también somos casi una ciencia exacta”.

El alumno actual de la carrera de Biología Juan Esteban Vrdoljak explica: “Yo vivía en Villa Gesell. En mi escuela se organizó un campamento científico al que estaba invitado el Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de Ciencias de Exactas-UBA. Recuerdo que el Divulgador de biología que venía de Buenos Aires me voló la cabeza y ahí comencé a preguntarme el cómo, el porqué y el cuándo de muchas cosas. Eso me decidió a seguir Biología en la UBA”.

“Con mi compañero Divulgador de Biología, no dejábamos de sorprendernos por desarrollar una actividad de este tipo en ese lugar tan impensado. La audiencia de veinticinco jóvenes estaba muy entusiasmada con nuestra charla. Dimos nuestro taller de medio ambiente y nos llovieron las preguntas finales. No recuerdo otro público tan participativo como ese. Nos contaban sus experiencias, valoraban ser escuchados siquiera un momento y, orgullosos, nos llevaron a recorrer sus espacios de estudio. Al final, se abrieron y cerraron los cerrojos y estábamos nuevamente en la calle. Una experiencia muy fuerte: estábamos saliendo del Centro Universitario de la UBA en el penal de Devoto”, recuerda el ex Divulgador de geología Agustín Quesada.

El ex Divulgador de química, Gabriel Salierno sintetiza: “Uno se siente un héroe cuando realiza un experimento demostrativo con sus propias manos ante audiencias no académicas.”

La combi que había mandado la municipalidad de Marcos Paz estaba estacionada en la playa del Pabellón II, en medio de una bruma invernal, poco antes del amanecer. Junto con el grupo subimos los miembros del Equipo de Popularización de la Ciencia, Valeria Fornes y yo, y el coordinador editorial de EXACTAmente, Juan Pablo Vittori, que oficiaba de fotógrafo. En el complejo cultural de la Municipalidad nos esperaban, a las ocho, unos doscientos alumnos. “Ya el viaje es una experiencia en sí misma. Entre mate y mate los integrantes del programa organizan la charla, reviven experiencias previas y cuentan –como al pasar– increíbles anécdotas de su propio derrotero hacia Exactas, y lo hacen con tal pasión que ya se puede prever cómo pintarán los avatares de la vida científica a los chicos de las escuelas”, relata Vittori. Quizás no en un extremo tan caricaturesco, pero sus diálogos durante estos viajes podrían haber nutrido los guiones de la serie televisiva The Big Bang Theory.

“La vida como Divulgador fue desde el principio muy intensa, si bien no existía una rutina semanal como en los demás cargos docentes, había que poner el cuerpo en cada Semana de las Ciencias, ir a dar charlas a escuelas, cárceles, bibliotecas populares, animar las vacaciones en el Planetario y aparecer en los lugares más inesperados”, detalla Luciano Iribarren, ex Divulgador de biología y continúa: “con mi compañero de geología, nos interesaba mucho el humedal que se encuentra detrás de los pabellones II y III de Ciudad Universitaria; sobre todo porque estaba amenazado por posibles parquizaciones. Así, en la Semana de la Biología, obtuvimos permiso para armar nuestro propio stand sobre el humedal y, con material del pantano, armamos un tipi, o refugio, hecho de cañas en el playón del Pabellón II. Mucha gente se interesó, entre ella, un visitante del stand que nos había escuchado con mucha atención. Al terminar la exposición, nos detalló aspectos legales e institucionales que desconocíamos sobre el predio del pantano. Al preguntarle cómo sabía tanto, nos contestó: ‘Soy el Decano de esta Facultad’. Luego de casi pegar un salto, continuamos charlando un rato y luego se despidió, comprometiéndose a tomar cartas en el asunto de la parquización”, recuerda Iribarren.

“Y es que uno nunca deja de ser Divulgador aunque haya terminado sus dos años de contrato. No sólo porque sigue convenciendo a jóvenes para que estudien en Exactas, sino también porque, aunque se esté en retiro pasivo, se corre el peligro de estar distraídamente volviendo del bar con un café y dos medialunas, y ser interceptado furtivamente por Guille Mattei pidiéndote el favor de ¡cubrir el puesto de un Divulgador ausente en una actividad que se está desarrollando en ese mismo momento!”, relata Maximiliano Urso, ex Divulgador de computación.

Verónica Pérez Schuster fue Divulgadora de física. “En una clase en donde yo era docente de la materia Física 1 se me acercó un alumno y me dijo: ‘Vos sabés que yo estudio Física por vos, ¿no?’. El flamante alumno de Exactas había participado en una charla de carrera en donde yo había reemplazado a Guille Mattei dos años antes”, recuerda.

Los Divulgadores

Narradores del origen del universo, de la Tierra, de la atmósfera, de los océanos, de la vida, del hombre, del pensamiento abstracto y del cómputo. Eficientes guías de las Semanas de las Ciencias. Panelistas de estrictos ocho minutos. Adultos recientes hablando en jerga adolescente. Extrovertidas y presuntos tímidos. Circunspectas y verborrágicos. Pero todos los Divulgadores tienen una magia que, inevitablemente, atrapa la atención de las audiencias cuando despliegan explicaciones sencillas sobre el conocimiento que sus docentes investigadores transmiten y crean, cuando informan con precisión sobre sus carreras o cuando representan orgullosamente a Exactas.

Fuente: Noticias Exactas / Viernes 2 de Agosto de 2013


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A medio siglo del primer clic

Se cumplen 50 años de la creación de la carrera de Computador Científico de la Facultad, que fue la primera en la Argentina y en Sudamérica. Sus graduados, hoy como ayer, siguen siendo muy demandados por la sociedad. En homenaje por el aniversario, se inauguró un museo en el Departamento de Computación y se presentó el libro “De Clementina al siglo XXII”, de Pablo Jacovkis.

por Cecilia Draghi

Con la presentación del libro “De Clementina al siglo XXI”, de Pablo Jacovkis, y la inauguración del Museo de Historia de la Computación, el Departamento de Computación y el Programa de Historia de la Facultad de la SEGB recordaron en el día de ayer los cincuenta años de la creación de la carrera de Computador Científico en Exactas, que fue la primera en la Argentina y en Sudamérica, e incluso se anticipó en algún aspecto a Estados Unidos.

La carrera de computador científico se creó en 1963, y el primer currículum general en Estados Unidos de la Association for Computing Machinery (ACM) fue en 1968, es decir que la Argentina fue muy precoz”, destaca Jacovkis, profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires y ex decano de la Facultad, quien agrega: “La idea de la creación de la carrera era más que nada como auxiliar del científico. El desarrollo inmenso que tendría luego la computación comercial e incluso su impacto enorme en la sociedad no estaba todavía en la mente de, por ejemplo, Manuel Sadosky, que fue uno de los principales promotores de la carrera. Aquí, como en Estados Unidos, el impulso inicial para el desarrollo de la computadora estuvo en manos de científicos, quienes necesitaban hacer cuentas más rápido y con más variables”.

Exactas, antes de dar espacio a esta nueva formación académica, ya contaba con la primera computadora universitaria de la Argentina. “Era una Mercury. Clementina era su nombre de fantasía porque podía reproducir la melodía de esa canción tradicional norteamericana. Este equipo significó el comienzo de la computación universitaria en el país”, reseña Jacovkis, autor del nuevo libro “De Clementina al siglo XXI. Breve historia de la computación en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA”, que repasa los hechos más significativos en la materia.

Este pasado reseñado por Jacovkis –especialista en matemática computacional– cuenta también con un lugar propio en esta casa de estudio. Y es que, a cincuenta años de ese primer clic nacional en formación académica, fue inaugurado el Museo de Historia de la Computación en las vitrinas del hall distribuidor del Departamento. Las puertas se abrieron con la muestra titulada “Historia de las Estructuras de Datos”, a cargo de Pablo Factorovich, pensada, principalmente, para alumnos, graduados y profesionales de carreras de informática y disciplinas afines.

Nace la carrera

En la Facultad el desarrollo de la informática se basó en tres pilares: la adquisición de la computadora (Clementina), la creación y fortalecimiento del Instituto de Cálculo, y la creación de la carrera de Computador Científico, que fue la primera del país y de Sudamérica”, remarca Jacovkis.

Entre los documentos que dan cuenta de su nacimiento, Jacovkis destaca una nota firmada por el entonces jefe adjunto del Departamento de Matemática, José Babini, con fecha 19 de septiembre de 1962, en la que se indica que el claustro “ha considerado un proyecto presentado por los profesores Manuel Sadosky y Pedro Zadunaisky acerca de la posibilidad de la creación de la carrera de computador científico fundándose en la creciente incidencia del uso de la computadora electrónica en las actividades científicas y técnicas, y en la consiguiente exigencia en formar a los expertos necesarios para satisfacer la demanda en esta materia”. La iniciativa en poco menos de un año logró plasmarse tras los trámites de rigor que culminaron con la resolución 727 de 1963 del Consejo Superior de la UBA.

Si bien la carrera entonces era de tres años y medio de duración, en 1964 –historia Jacovkis– se pudieron recibir los primeros computadores científicos y esto era porque estudiantes que ya tenían materias de física o de matemática aprobadas, sólo tuvieron que hacer algunas materias faltantes, puramente de computación, para obtener esta especialidad pensada como auxiliar del científico”.

Años más tarde, la carrera pasó a ser una licenciatura de cinco años de duración, y hoy al igual que ayer, no dejó de atraer a numerosos apasionados de esta temática. “Entonces, como ahora, los graduados tienen trabajo asegurado. La cantidad de chicos que estudia computación es siempre menor a las necesidades del mercado”, concluye Jacovkis. Hoy como hace medio siglo, la carrera de computación muestra un futuro promisorio.

El nuevo museo de Exactas

La idea del museo es que sea de computación. En general, los museos de computación terminan siendo museos de computadoras. La idea es que el hardware esté presente pero apunta más al software, que hace más al centro de la computación”, subraya Pablo Factorovich, curador del Museo de Historia de la Computación del Departamento de Computación que, a partir de esta semana puede recorrerse en el entrepiso del Pabellón I, de Ciudad Universitaria, en cualquier momento de la jornada con entrada libre.

La primera muestra es “Historia de las Estructuras de Datos” y permitirá al visitante descubrir cuándo y cómo surgieron las estructuras más importantes y qué problemas resolvieron en cada momento de la historia del procesamiento de la información. Las estructuras de datos son una forma organizada de almacenar un conjunto de datos con el objetivo de poder acceder a ellos y modificarlos de manera eficiente, cumpliendo un rol fundamental en el desarrollo de programas.

Paneles explicativos, monitores que durante todo el día contarán con animaciones y algunas piezas de hardware para ubicar temporalmente a los visitantes son algunos de los elementos con que contará el Museo”, precisa Factorovich, docente de esta Facultad.

Las muestras se irán renovando a lo largo del tiempo y explorarán la evolución de las ciencias de la computación en los últimos 50 años, y están pensadas para alumnos, graduados y profesionales de carreras de informática y disciplinas afines. 

Fuente: Noticias Exactas / Jueves 30 de Mayo de 2013


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CONICET Documental presenta su Web que permite seguir las producciones para televisión

Permitirá a los televidentes conocer los nuevos proyectos y los adelantos de las producciones para televisión destinadas a promover la divulgación de la ciencia.

Con cinco años de trayectoria y con la tarea asumida de narrar con imágenes la labor de investigadores, profesionales y personal de apoyo, becarios, administrativos y habitantes de todas las regiones del país, CONICET Documental se ha consolidado como uno de los principales proveedores de contenidos sobre ciencia y tecnología de la TV Pública, producciones que ya se pueden seguir desde la Web.

Constituida en la productora de contenidos documentales audiovisuales del CONICET, logró plasmar en imágenes el sentido que tiene hacer ciencia en Argentina y transmitirlo a miles de ciudadanos a través de la TV Pública, Paka Paka, Tecnópolis TV y en contenidos institucionales para el Consejo Nacional.

La función de CONICET Documental es “permitir que la ciencia, como bien público, sea accesible para toda la sociedad”, destaca Santiago Villa, Director de Vinculación Tecnológica, área desde donde se promueve el trabajo de CONICET Documental. “Nuestro objetivo es poner a disposición de la sociedad el conocimiento científico, haciendo énfasis no sólo en los resultados exitosos sino en los procesos que permitieron alcanzarlos”, afirma Villa.

La creación de la Web permitirá “a quienes integran el CONICET y al público que sigue nuestras realizaciones, explorar distintas historias científicas con diversos formatos y enfoques; documentales que cuentan nuestro pasado y presente y permiten mostrar la riqueza visual de escenarios, que le dan un claro valor agregado a la producción audiovisual”, señala Pablo Kühnert, coordinador de CONICET Documental.

Según Villa, la creación de CONICET Documental responde a un cambio cultural según el cual la Dirección de Vinculación Tecnológica les propone a los científicos argentinos salir del laboratorio y de las bibliotecas para mostrar sus investigaciones al resto de la sociedad.

Para todos los que formamos parte de esta productora, es un orgullo poder presentar la página, que básicamente contiene el trabajo de todos estos años”, resalta Kuhnert, quien agrega que unos de los objetivos fijados es “acercar la ciencia a la sociedad, ofreciendo relatos atractivos y con alta calidad técnica, lo que requiere un trabajo minucioso en cada serie o programa que encaramos”.

Tanto el director de Vinculación Tecnológica como el coordinador de CONICET Documental reafirman que contar con la productora ha sido posible gracias al apoyo de quienes integran el CONICET y de cada una de las miles de personas que dieron su testimonio, presentaron sus investigaciones, participaron activamente de las grabaciones, colaboraron en resolver dificultades y acompañaron a los grupos de producción desde el amanecer hasta las últimas luces del día, desde Ushuaia a La Quiaca.

Esta nueva Web demuestra que CONICET Documental transita este tiempo con la mirada puesta en mostrar los grandes y pequeños logros de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transferencia en todas las disciplinas.

Para conocer más acerca de CONICET Documental se puede visitar la página Web www.conicetdocumental.gob.ar

Fuente: CONICET / Jueves 23 de Mayo de 2013


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Un nuevo espacio para hablar de ciencia

Informar sobre las últimas investigaciones en materia agropecuaria se vuelve vital en una sociedad que demanda conocimiento de manera permanente. Ahora, el INTA refuerza su atención sobre la comunicación científica.

Si bien desde hace más de 56 años la institución edita la Revista de Investigaciones Agropecuarias (RIA), hasta hace poco se trataba de una publicación destinada solamente a la comunidad científica. Ahora, a partir de la incorporación de una sección de divulgación científica como un espacio para dar a conocer las actividades relacionadas con el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, se logró abrir un diálogo con la sociedad que contribuyó a democratizar el conocimiento.

El gran desafío está en la habilidad de conjugar las posibilidades de la comunicación con las necesidades y las fortalezas de la comunidad para construir sentido”, explicó el gerente de Comunicación e Imagen Institucional del INTA, Máximo Bontempo.

Con el desarrollo de la nueva área, este acercamiento también se establece a partir de otros productos facilitados por las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como secciones especiales dentro de los sitios web INTA Informa y Revista RIA y también las redes sociales.

Según Bontempo, “si la tecnología de la mano del hombre modifica el orden social, existe el desafío de pensar cómo utilizarla en pos de comunicar. Las posibilidades están al alcance de casi todos y, allí, las redes sociales aguardan a un clic de distancia”.

En este sentido, desde esa gerencia comenzaron a implementarse campañas de difusión de contenidos científicos y técnicos mediante las cuentas de Facebook (Revista.ria e INTAInforma) y Twitter (@Revista_RIA, @INTAInforma) para estudiar el perfil de los usuarios, los temas de interés y el impacto que tienen este tipo de novedades en la sociedad.

Más ciencia argentina

En los últimos años, el impacto que tiene la comunicación científica en el país se ve representado en el aumento de congresos internacionales, cursos, especializaciones y concursos, entre otros encuentros, que permiten que el conocimiento producido en el país se difunda por distintos medios. Incluso, desde 2007, más de 200 profesionales se reúnen en la Red Argentina de Periodismo Científico para intercambiar experiencias y conocimientos, mejorar la práctica del periodismo científico y promover el debate sobre problemáticas científicas y tecnológicas, entre otras.

En este contexto, nació un nuevo espacio de comunicación pública de la ciencia en el INTA para acompañar el fuerte impacto que desde el año 2003 tuvo en el país el sector de Ciencia y Tecnología, que puede verse representado en la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, la repatriación de casi mil científicos y la creación de nuevas señales educativas y de divulgación científica como Encuentro y Tecnópolis TV.

La comunicación pública de la ciencia estaba llamada a ocupar un lugar destacado en el campo de la comunicación. Su llegada no fue sólo producto de la especialización, sino también consecuencia del advenimiento de una campo fértil para el ejercicio de la profesión”, indicó el gerente.

La revista RIA, que hace más de 50 años acompaña la difusión del conocimiento científico generado desde la institución, se encuentra indexada en cuatro bases de datos y espera su incorporación en Thomson Reuters y Scopus. Esto ayudará a aumentar su visibilidad y factor de impacto.

Además, cuenta con un servicio gratuito de traducción y publicación de trabajos que están disponibles sin cargo alguno para que los usuarios puedan leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o vincular los textos completos de los artículos.

Fuente: INTA informa / Martes 7 de Mayo de 2013


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Premio Ciencia que Ladra-La Nación

Ante una sala repleta, se dieron a conocer en la Feria del Libro los ganadores del concurso que distingue obras que difunden con estilo ameno los últimos conocimientos científicos.

El Premio Internacional Ciencia que Ladra-La Nación tuvo nuevamente una noche de celebración: en el marco de la Feria del libro y frente a una sala colmada de público, se anunciaron los ganadores de la segunda edición del concurso.

El primer premio fue para los jóvenes Diego Calb, biólogo, y Ana Inés Moreno, profesora de letras, por su obra Amanecer de una noche agitada: sueños, pesadillas y otras aventuras a la hora de dormir, que pasa revista a los últimos conocimientos acerca de por qué soñamos, cuáles son las características del sueño, sus etapas, nuestras “aventuras oníricas” y qué ocurre en situaciones de insomnio.

Héctor Castillo recibió la primera mención por El ojo de Horus. Apuntes sobre la transfusión de sangre, un entretenido recorrido por la relación entre la sangre y la vida, cómo son realmente y para qué sirven los sistemas sanguíneos, glóbulos blancos, rojos, y plaquetas.

En esta edición se presentaron 80 obras provenientes de la Argentina, España, Uruguay, El Salvador, Perú, Cuba, México y EE.UU. Abordaron temas vinculados con la física, la química, las ciencias forenses, la filosofía y el universo, entre otros.

Una vez más tenemos la alegría de llevar a cabo un premio internacional para la divulgación científica –dijo Diego Golombek, presidente del jurado y director de la colección Ciencia que Ladra–. No deja de sorprenderme el entusiasmo de los autores por «ladrar» con nosotros: este año recibimos alrededor de 80 originales y todos maravillosos, que nos dejan con ganas de dar vuelta las páginas para descubrir los secretos de la naturaleza. Durante varias semanas el jurado de preselección y el de selección (integrado también por el físico y divulgador Alberto Rojo; la editora de Ciencia y Salud de La Nación, Nora Bär; el divulgador científico español Pere Estupinyà) paseamos por la física, la química, las ciencias forenses, la filosofía y el universo. Pero hubo que premiar, y así elegimos a Héctor Castillo, y a Ana Inés Moreno y Diego Calb.”

Los ganadores reciben 25.000 pesos más la publicación de la obra y la primera mención también se premia con la publicación del libro.

La colección Ciencia que Ladra ya cumplió diez años de vida y se distingue por difundir, con un estilo ameno y accesible, los últimos conocimientos de las más diversas áreas de la ciencia. “Y seguiremos ladrando junto con Siglo XXI y La Nación, en las librerías, en los quioscos y en un nuevo concurso. ¡La ciencia ladra! Y los lectores escuchan…“, se entusiasmó Golombek.

San Pablo, ciudad invitada

San Pablo será la ciudad invitada para la próxima edición de la Feria del Libro que celebrará sus 40 años. El anuncio fue efectuado ayer por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, el presidente de la Fundación El Libro, Gustavo Canevaro, y la vicealcaldesa de San Pablo, Nádia Campeão.

La próxima megamuestra editorial se realizará entre el 24 de abril y el 12 de mayo de 2014. Y será la segunda vez que tenga una ciudad invitada. Esa modalidad se inauguró con Amsterdam en la edición que permanecerá abierta hasta el próximo lunes.

Fuente: La Nación / Martes 7 de Mayo de 2013


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Subvencionan seis proyectos de Cultura Científica

Se trata de seis proyectos que fueron presentados por la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral en el marco de su Programa y Dirección de Cultura Científica.

Por un lado, la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia de Santa Fe aprobó la financiación de los tres proyectos presentados en la convocatoria 2012 para  “Apoyo a la actividad de científicos divulgadores y a la producción de herramientas de divulgación científica y tecnológica”.

Por su parte, el Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva de la Nación aprobó el financiamiento de otros tres proyectos presentados en la primera  convocatoria realizada por el organismo para “Proyectos de Cultura Científica”, con el objetivo de apoyar el desarrollo de actividades orientadas a evidenciar el valor social de la ciencia y la tecnología.

Específicamente, los proyectos de la FIQ que serán financiados por el MINCyT en el año 2013 son “Cultura Nómada: producción de materiales y actividades itinerantes de Matemática y de Química para su circulación en instituciones a nivel regional y nacional”, dirigido por la Lic. Carolina Revuelta; “aniMATE y alQuímica: desarrollo de recursos y actividades didácticas para la divulgación de la Matemática y la Química en Festivales orientados a la promoción de la cultura científica en la sociedad”, bajo la dirección del Dr. Enrique Mammarella; y “Ciencia Retro: rediseño de muestras temporales y permanentes interactivas, con equipos antiguos de ciencia pertenecientes al patrimonio histórico de la FIQ-UNL para la realización de actividades experimentales orientadas a la promoción de la cultura científica”, dirigido por el Dr. Eduardo Miró.

En tanto, la SECTeI financiará los proyectos denominados “Ludomática. Producción de materiales lúdicos y didácticos para la divulgación matemática en eventos abiertos a la comunidad”, bajo la dirección de la Dra. Liliana Forzani; “Química Reactiva. Producción de materiales didácticos y actividades experimentales para la divulgación de la Química en eventos abiertos a la comunidad”, que tiene como director al Dr. Enrique Mammarella, y “Ciencia Retro. Refuncionalización de equipos antiguos de ciencia pertenecientes al patrimonio histórico de la FIQ para la realización de actividades experimentales en muestras orientadas a la promoción de la cultura científica”, dirigido por  el Dr. Eduardo Miró.

Apoyo fundamental

Este apoyo es fundamental para seguir haciendo todo lo que venimos haciendo en un área nueva para la institución como es la  cultura científica. De hecho, cultura científica nació con el apoyo de la Facultad, pero siempre buscando financiación en convocatorias públicas, ya que el desarrollo, diseño y producción de contenidos, dispositivos, equipos, juegos y actividades que sean innovadores es muy costoso  y requieren de un trabajo interdisciplinario que involucra necesariamente la conformación de equipos de trabajo que aporten y enriquezcan las propuestas que año a año se realizan en la FIQ”, manifestó la Directora de Cultura Científica de la FIQ, Lic. Carolina Revuelta.

La SECTeI financia un total de $60.000 ($20.000 por cada proyecto) y el MINCyT financia dos proyectos de $30.000 y uno de $40.000, que serán destinados íntegramente a potenciar las actividades de cultura científica de la FIQ y a fortalecer los equipos de trabajo constituidos por docentes-investigadores, becarios y estudiantes.

Finalmente, la Lic. Revuelta expresó: “Es una gran alegría para nosotros  que se hayan seleccionado la totalidad de los proyectos presentados en los distintos organismos. Teníamos confianza en la calidad de las propuestas presentadas, tanto por los contenidos como por los recursos humanos involucrados y los equipos de la FIQ que aportan en cada actividad. Sin embargo, la masiva presentación de proyectos de instituciones de todo el país, muchos muy interesantes, y el reducido número de proyectos a financiar nos tenía a la expectativa. Los resultados alcanzados serán la base para el desarrollado de materiales y actividades innovadoras a partir del trabajo conjunto con docentes-investigadores, becarios y estudiantes de nuestra Facultad de cara a seguir avanzando en la promoción de la cultura científica”.

Fuente:  Tiempo Argentino / Jueves 21 de Febrero de 2013