noticiastectv

El día a día de la Ciencia


Deja un comentario

La nueva tecnología “Made in Argentina”

Estudiantes de todo el país y pequeñas empresas se reunieron para mostrar productos y prototipos para industrias en la era digital. Fue durante la cuarta edición del Simposio Argentino de Sistemas Embebidos. Se pudieron ver robots exploradores, sistemas inteligentes para hogares y semáforos y controladores de ganado, entre otras creaciones.

Durante tres días por los pasillos y salones de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) caminaron pequeños robots, se hicieron pruebas a escala con sistemas que parecen salidos de una película futurista, y hubo intercambio de información sobre nuevos chips, plaquetas y pequeños circuitos.

Estos nuevos adelantos made in Argentina se presentaron en la cuarta edición del Simposio Argentino de Sistemas Embebidos (SASE), que se desarrolló en Paseo Colón 850 con la participación de miles de interesados. Ingenieros, estudiantes y fabricantes mostraron que hay mucho potencial en el país para desarrollar un polo tecnológico acorde a los tiempos que corren.

¿Qué es un sistema embebido? Es el nombre genérico que reciben los equipos electrónicos que incluyen un procesamiento de datos, pero que, a diferencia de una computadora, están diseñados para satisfacer una función específica.

Entre los sistemas embebidos más conocidos se puede nombrar por ejemplo un reloj digital, un reproductor de MP3, el teléfono celular, la impresora, el sistema de control de un automóvil, el de un satélite o hasta el de una planta nuclear.

Se trata de un sistema electrónico que está contenido embebido dentro de un equipo completo que incluye, por ejemplo, partes mecánicas y electromecánicas.

‘‘En 2009 detectamos que el área de sistemas embebidos aún estaba poco explorado y organizado. Hicimos un primer simposio y empezamos a crecer hasta un encuentro como el de estos días donde participa gente de todo el país e invitados del exterior’’, señaló a La Prensa Ariel Lutenberg, director del Laboratorio de Sistemas Embebidos de la Facultad de Ingeniería de la UBA y presidente de la Asociación Civil que trabaja sobre estos sistemas.

Campo y estado

Lutenberg expresó que en estos últimos tiempos hay un desarrollo de algunos sistemas que se dan por ciertas necesidades. ‘‘Uno es el que tiene que ver con compras de gobierno, es un motor muy fuerte. Por ejemplo lo que se relaciona con la televisión digital, Plan Conectar Igualdad. También hay mucho potencial para todo lo que tiene que ver con el agro, el área de la producción del campo’’.

El especialista indicó que a diferencia de otros emprendimientos, para el desarrollo de un sistema embebido se necesita muy poca inversión. ‘‘En la electrónica lo fundamental es el capital humano. Para una placa de desarrollo con cien dólares y una computadora podes empezar’’.

En los pasillos de la Facultad muchos futuros ingenieros y jóvenes profesionales se hacían eco de esta afirmación y mostraban a otros estudiantes sus inventos.

Augusto Roska y Gabriel Parodi, de la Universidad de Tucumán, hacían circular a un pequeño robot por un laberinto de paredes blancas.

Mediante algoritmos, fórmulas de redes neuronales y sensores, el prototipo avanzaba y se detenía solo en la única baldosa negra del intrincado camino.

‘‘Lo detecta solo. Si uno cambia de lugar la baldosa lo seguirá haciendo’’, indica Roska. Este tipo de robots llevados a una fabricación industrial pueden servir, –contó el estudiante de la cátedra de robótica e inteligencia artificial– como facilitador de exploraciones.

‘‘Por ejemplo puede marcar una zona donde hay más petróleo. Se lo puede cargar para que trabaje en una cortadora de pasto y solo irá al sector que necesite el campo. También para limpiar un área en forma pareja o limpiar una pileta’’, explicó Parodi.

Unos chicos de la Universidad Tecnológica de Mendoza, en tanto, mostraban el desarrollo de un osciloscopio digital. Este aparato permite controlar en una cadena de montaje industrial el estado de las señales, los circuitos.

‘‘Tomamos los componentes electrónicos y fabricamos la carcasa con PCV’’, explicó Marcos Escribano, de la carrera de ingeniería electrónica que realizó el producto con su compañero Andrés Braconi.

Desde el celular

En otro stand se observaba en una zapatilla cómo se prendían y apagaban ocho lamparitas a partir de la orden que le dio desde un teléfono celular Guillermo Mandagaran, ingeniero electrónico de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Guillermo junto a su compañero de estudios Luciano Vergagni crearon la microempresa Lambda Automatizaciones, que brinda servicio para controlar los hogares en forma inteligente.

‘‘A partir de la creación de una página web se puede controlar la casa a distancia luego desde un teléfono celular. Con el aparato podemos abrir una persiana, activar la luz, la calefacción. Todo antes de llegar al hogar. Esto nos brinda más confort y seguridad’’, expresó Vergagni.

Desde la UTN de Córdoba diseñaron, en tanto, un sistema para identificación de ganado. ‘‘Como experiencia propia, ya que mi familia tiene campo, veíamos que es un problema la identificación. Hoy se usa el sistema feed lot, donde los animales están en lugares reducidos. Incluso a veces se comparte el lugar entre diferentes dueños de hacienda’’, expresó Fabricio Lunetto, de 26 años.

El joven, que junto a otro compañero de ingeniería electrónica, realizó el sistema, comenta que lograron el prototipo en unos tres meses. ‘‘Se coloca un chip en la oreja del animal que permite luego al acercarle una paleta saber en una pantalla cuando entró, su peso, su propietario, si fue vacunado o está enfermo’’.

Movimientos humanos

En otra de las mesas expositoras varios chicos se fascinaban al mover su mano frente a una computadora.

Gracias a esos movimientos se activaba un brazo robótico a unos centímetros del ordenador, que reproducía los movimientos humanos. Con el mismo se pueden levantar objetos. Como ejemplo, el brazo levantaba piezas de rasti.

‘‘Diseñamos un sistema de video computarizado que con una webcam en tiempo real marca los movimientos. Después mapeamos el espacio de trabajo y entonces el autómata se mueve de acuerdo a lo que nosotros marcamos’’, explicó Alexis Ibarra, de la Universidad Nacional de Corrientes.

El brazo robótico, diseñado con PVC que se fundió con calor para ir delineándolo puede servir, señala Ibarra, para varias cosas. ‘‘Por ejemplo para manipular elementos peligrosos. Para la construcción o para usos biomédicos’’.

El joven ingeniero dijo que trabajaron cerca de un año en el proyecto.

‘‘Es algo novedoso. Hay que trabajar mucho en robótica, programación y mecánica. Por eso es fundamental más apoyo para este tipo de proyectos’’, opinó.

En la muestra, además de los adelantos presentados por los alumnos, también pequeñas empresas dedicadas a sistemas embebidos mostraron los trabajos que vienen desarrollando.

Fue el caso, por ejemplo, de Vicda, una pequeña empresa desarrollada por los hermanos Juan Carlos y Juan Francisco Mouriño.

‘‘Actualmente trabajamos cinco personas. Hacemos todo a pulmón y el financiamiento para nuevos proyectos lo logramos con la ganancia del anterior’’, expresó.

Los jóvenes expertos diseñaron un sistema de control de semáforos que hoy se utiliza en la ciudad de Buenos Aires. ‘‘Tuvimos que importar la placa y diseñamos el chasis, que son pequeñas cajas que se ponen en gabinetes. Por suerte anduvieron muy bien, aunque nos llevó un tiempo de desarrollo. Pero con inventiva y paciencia lo logramos’’, afirmó.

Fuente:  La Prensa / Domingo 18 de agosto de 2013


Deja un comentario

Obtienen proteínas a partir de subproductos cárnicos

Científicos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) trabajan en el desarrollo y la implementación de técnicas para obtener proteínas con propiedades funcionales aplicables a alimentos saludables.

Técnicos del organismo ya obtuvieron péptidos con capacidad antihipertensiva, antioxidante y antimicrobiana.

Ahora, en el marco de un convenio bilateral con China, técnicos del Centro INTI-Carnes se ocupan de la extracción de péptidos y aminoácidos a partir de subproductos cárnicos (hueso y sangre).

“El objetivo del proyecto es extraer componentes valiosos para la industria, como son los péptidos y aminoácidos de huesos y sangre, para incrementar su valor y desarrollar productos que hasta el momento se importan”, explica el doctor Iván Rousseau, miembro del Centro INTI-Carnes y referente del proyecto en Argentina.

Actualmente, la Argentina exporta a bajo costo la materia prima para fabricar estos compuestos y luego debe importarlos de países que ya aplican mecanismos de extracción y comercialización.

“Aquí radica la importancia de este desarrollo para la industria local, ya que el país cuenta con el capital humano y tecnológico necesario para comenzar a desarrollar productos nacionales”, según el INTI.

Los resultados de esta primera parte del proyecto fueron positivos: lograron obtener péptidos con capacidad antihipertensiva, antioxidante y antimicrobiana mediante la utilización de la biotecnología enzimática.

Estos componentes fueron extraídos tanto del hueso como de la sangre de vacunos a partir de un trabajo en conjunto con el Centro INTI-Biotecnología Industrial, que cuenta con una planta diseñada para trabajar en un amplio rango de procesos destinado a diversas aplicaciones como la elaboración de aditivos para alimentos.

Una vez finalizada la etapa de investigación y desarrollo, el paso siguiente será la transferencia tecnológica a las industrias nacionales que comercializan los subproductos cárnicos.

Fuente: Télam / Lunes 12 de Agosto de 2013


Deja un comentario

Avanza creación de Observatorio Nacional de Producción Forrajera

Un consorcio de investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el INTA y AACREA puso a disposición de los productores información sobre la productividad forrajera de diferentes regiones del país. Se trata de datos recopilados en los últimos 50 años y otros tomados con satélites en la última década que están disponibles de manera online y gratuita en produccionforrajes.org.ar.

Ese material permite conocer la producción forrajera de ciertos ambientes y recursos, comparar resultados actuales con campañas pasadas, implementar sistemas de alarma y hacer prospecciones para mejorar el manejo de los pastizales y pasturas.

Se trata de un proyecto impulsado por el Ministerio de Agricultura de la Nación y financiado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), por las instituciones participantes y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que también apunta a brindar información útil para decisores políticos.

La prueba piloto, parte de la tesis doctoral de Martín Durante, de INTA Concepción del Uruguay, se llevó a cabo en el partido bonaerense de General La Madrid: “Allí encontramos que para un momento crítico del año para la ganadería, como es el inicio de la primavera, una buena parte de la productividad se podía predecir a partir de lo que había pasado durante el otoño”, explicó.

Fuente: Télam / Lunes 12 de Agosto de 2013


Deja un comentario

El INTI avanza en el desarrollo de objetos que benefician la calidad de vida de personas con discapacidad

A los 87 años el ingeniero Rafael Kohanoff lleva adelante un exitoso programa en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) que desarrolla objetos para personas con discapacidad en el que puso “el espíritu emprendedor privado al servicio de lo social”.

“Una de mis observaciones era que desde la ciencia y la técnica se contribuyó al desarrollo de la humanidad, pero no desde la perspectiva de los más necesitados sino al servicio de la competitividad. Es decir, el desarrollo tecnológico lo pagan las empresas para ganarle al otro”, describió Kohanoff a Télam.

Convencido durante más de cinco décadas de que “el crecimiento iba a traer por sí sólo equidad”, cuando promediaba los 70 años se replanteó esta premisa y concluyó en que “para lograr que mejore la situación de las personas más vulnerables hay que tomar medidas muy concretas y específicas”.

Fundador de más de diez exitosas empresas privadas, ex presidente de la Confederación General de la Industria (CGI), ex ministro de Promoción Social y de Industria y Comercio porteño, Kohanoff se acercó al INTI a realizar la propuesta.

“Pensé en el INTI porque éste era un trabajo que sólo se podía hacer desde el Estado. En 2005 fundamos el primer Centro de Tecnologías para la Discapacidad en el organismo y desde allí comenzamos a trabajar intensamente en diferentes líneas”, afirmó.

Kohanoff relevó la situación de la Argentina, donde el porcentaje más elevado es el de la discapacidad motriz. “Hicimos una lista de 10 o 12 objetos y nos planteamos si todo el mundo tenía acceso. Y lo que vimos fue que en el interior las personas más pobres no lo tenían. Con lo cual pensamos: ‘aquí está la oportunidad'”.

El plan era simple: hacer en el INTI los planos y manuales de sillas de ruedas, andadores, bastones, etc. y regalarle la tecnología a las pymes para que se instalen en todo el país; así, de paso, se fomentaba a la pequeña empresa.

“Entendí que tenía que hacerse todo en el Estado y pensé en las escuelas técnicas, porque es un ámbito de aprendizaje, de solidaridad, generoso y que no está viciado por el egoísmo”.

“Comencé a hablar con algunos conocidos que me abrieron los ojos: pobres, discapacitados y del interior, nadie se va a meter en ese negocio. Entendí que tenía que hacerse todo en el Estado y pensé en las escuelas técnicas, porque es un ámbito de aprendizaje, de solidaridad, generoso y que no está viciado por el egoísmo”, reflexionó.

Así surgió el acuerdo con el Ministerio de Educación de la Nación y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) y dieron origen al “Programa Productivo, Tecnológico y Social de Construcción de Dispositivos de Ayuda para la Discapacidad”.

Entre los más de 40 desarrollos que el programa lleva realizados, el ingeniero contó el caso del aro magnético, un dispositivo que se instala en un espacio que puede ser desde un aula hasta un teatro y que permite a las personas que utilizan audífono poder escuchar sólo lo que quieren, y no el sonido ambiente ya que en lugares concurridos, el audífono potencia también el “barullo”.

“Cuando nos lo pidieron no teníamos ni idea, salimos a comprarlo para ver de qué se trataba y encontramos que casi nadie lo vendía. Investigamos y nos dimos cuenta de que era un circuito muy elemental y que armarlo nos salía unos 200 pesos”, contó.

Y entonces la rueda comenzó a girar: se hicieron los planos y los manuales, se contactó de nuevo a las técnicas de los lugares donde se pidieron los aros, se capacitó a los alumnos en un día y al día siguiente se hicieron las instalaciones. Este trabajo se ya se realizó en 230 escuelas de 18 provincias.

La lista de ejemplos se extiende y los productos van desde lo más elemental, como la creación de un dispositivo para apoyar bastones o un calzador de zapatos, hasta el diseño de un circuito de aparatos que costó 70 mil pesos para la rehabilitación de niños con parálisis cerebral, que cumple la función de un equipo suizo que sale 700 mil euros.

“En la salud se hacen cosas cada vez más caras, buenísimas, pero muchas veces alejadas de las posibilidades de los más pobres. Lo que nosotros demostramos con este programa es que cuando la mirada está puesta en la necesidad y no en el negocio, las soluciones pueden ser más simples”, reivindicó.

Además del reconocimiento en el Senado de la labor de Kohanoff, el programa fue destacado a mediados de julio por la Organización Panamericana de la Salud por “permitir que un mayor número de personas, especialmente con discapacidades, accedan a tecnologías que pueden mejorar su calidad de vida”.

Fuente: Télam / Viernes 9 de Agosto de 2013


Deja un comentario

Porcinos: eficiencia y rentabilidad a corto plazo

Con 70% de aumento en el consumo interno durante la última década, es una de las actividades ganaderas más rentables. Puede generar un saldo exportable de 160 millones de dólares. Su potencial podrá conocerse en Fericerdo 2013.

Para Jorge Brunori, médico veterinario del INTA, la decisión de producir cerdos ya implica transformar el grano y agregarle valor en origen: “Un sistema eficiente, pequeño, de 50 madres, utiliza y transforma cerca de 20 hectáreas de maíz y otras tantas de soja en carne. Luego se agrega valor al capón tanto al vender su carne fresca como elaborada”.

La Argentina tiene los costos de producción más bajos de mundo, ya que posee granos en origen a un bajo costo, siendo el costo de alimentación el más importante en el sistema productivo, lo cual se traduce en rentabilidad. De acuerdo con Brunori, es fundamental “seguir informando sobre las propiedades nutritivas de la carne de cerdo y adecuar el precio en la góndola para fomentar e incrementar el consumo interno de esta excelente carne siendo una de las más consumidas a nivel mundial pero que en nuestro país es un sustituto de los cortes vacunos”.

De hecho, el consumo de carne de cerdo en la Argentina alcanzó 8,55 kg por habitante el año pasado, es decir, un 70% más que hace diez años. Además, el país exportó casi 7.000 toneladas de productos porcinos, lo que representa un aumento del 30% con respecto al año anterior.

Las estimaciones del grupo porcino de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA en Marcos Juárez indican que, para 2020, el consumo interno pasará de 8 a 14 kilos por persona por año, lo que permitiría aumentar la faena de cerdos a más de 8 millones de cabezas y la producción de cerdos a más de 700 mil toneladas. Entre las estimaciones institucionales se espera que, para ese mismo año, la cadena porcina aumente su producción un 126%, lo cual resultará en la generación de 23.000 puestos de trabajos directos y un saldo de exportación de unos 160 millones de dólares.

En esta misma línea, de acuerdo con el documento del proyecto INTA Precop Evolución del sistema productivo agropecuario argentino – mayor valor agregado en origen, en la cadena porcina hay actualmente unos 45.000 puestos de trabajo directos e indirectos: en el eslabón primario son 23.066, más 17.385 del eslabón industrial; en el medio se suman 457 empleos del sector transporte y comercialización, más los 4.091 empleos indirectos.

En esta línea, Brunori destacó el nuevo escenario de la actividad y la oportunidad que se plantea para el futuro. Esta temática será parte esencial de la decima edición de Fericerdo 2013, que se realizará en la estación experimental del INTA en Marcos Juárez –Córdoba– el 22 y 23 de agosto.

Con entrada libre y gratuita, esta muestra integra todos los eslabones de la cadena porcina nacional y permite que los participantes se actualicen, capaciten y estén en contacto con empresas, organizaciones, proveedores, técnicos y especialistas del sector. El INTA Marcos Juárez es la unidad referente del instituto en la temática, con más de 40 años de investigación y transferencia de tecnología en todo el país, con énfasis en los sistemas productivos de pequeña y mediana escala.

Un sector con muchas posibilidades

Hoy, la producción porcina nacional –centrada en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires– está en un momento de oportunidades. De acuerdo con Brunori, el sector porcino experimentará un “crecimiento significativo” en los próximos años, de la mano del consumo interno y las exportaciones.

La Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAAP), en un documento sobre evolución de precios, estimó que la base alimenticia en cerdos del país se centraliza en el consumo de maíz y soja, los cuales representan entre el 75% y el 90% de la ración.

A pesar de que la Argentina sólo produce el 0,32% de la carne de cerdo del mundo y participa con el 0,09% del comercio mundial, el país cuenta con una “gran capacidad de producir materia prima, lo que lo ubica entre los países con menores costos de producción, a lo que se le suma el excelente status sanitario lo que incrementa las potencialidades del país en la cadena de la carne porcinas”, afirmó Brunori.

Fuente: INTA informa / Miércoles 24 de Julio de 2013


Deja un comentario

Cocinas solares y harinas nutritivas en Jujuy

Un grupo de pobladores de Tilcara, provincia de Jujuy, desarrolló un proyecto para fabricar cocinas solares como alternativa sustentable y recuperaron cultivos milenarios para generar harinas de reconocido valor nutritivo.

Con el desarrollo de este proyecto se asume el rescate cultural de elementos básicos de la cultura andina, sol y kiwicha, con la puesta en marcha de un plan productivo con generación de trabajo y recursos genuinos en la región.

Una alternativa sustentable con recursos jujeños

Un grupo de pobladores de Tilcara buscó una alternativa sustentable para mejorar la calidad de vida de su comunidad. Uno de los recursos que La Quebrada de Humahuaca ofrece a sus pobladores es la energía solar. En este contexto nació el proyecto ESKAL cuya tarea fue fabricar cocinas solares en las cuales podrían preparar sus reconocidas comidas autóctonas.

Esta iniciativa se basó en dos acciones concretas. En primer lugar, la fabricación de la cocinas solar Scheffler que consta de una pantalla parabólica capaz de seguir el recorrido del sol durante las horas en que está visible concentrando sus rayos en un punto fijo donde se desarrollan unos 600° C. Este foco de energía calórica se concentra en la cocina propiamente dicha que funciona como un horno para la cocción de diversos alimentos.

Las cocinas solares Scheffler son fáciles de instalar y de usar. Además son económicas y de fácil mantenimiento. La pantalla parabólica también puede utilizarse para otros fines, como por ejemplo, permite el calentamiento de agua domiciliaria o calefacción hogareña.

De esta manera, la energía solar significa una alternativa sustentable que evitaría la deforestación de la región ó el empleo de garrafas que representan un costo alto por las grandes distancias existentes entre las distintas localidades.

En segundo lugar, el proyecto propone fabricar harinas que aporten un plus a la alimentación, a partir de la promoción de la producción regional de cuasi-cereales como la quinoa o kiwicha (conocida como amaranto). Para la producción de estas harinas se instaló una planta harinera en la localidad de Tilcara.

Así, la cultura del sol y del cultivo de la tierra de los pueblos andinos fueron los principios que, junto con las necesidades de la población surgidas en la historia más reciente, llevaron a un grupo de emprendedores, en su mayoría residentes en la localidad de Tilcara, a difundir y desarrollar proyectos con tecnología innovadora.

Para llevar adelante el proyecto, la Agencia de Nacional de Promoción Científica y Tecnológica a través del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) otorgó un subsidio para alcanzar una producción de tipo industrial y un crecimiento sostenido como empresa regional.

Estas actividades impulsaron la generación de trabajo y la recuperación de tierras antes improductivas, por lo que el impacto social y económico del proyecto fue importante y valioso para la región.

Fuente: Mincyt / Lunes 8 de Julio de 2013


Deja un comentario

“Somos el segundo país más tecnificado del mundo”

Lo afirmó el vicepresidente del INTA, Francisco Anglesio, quien inauguró el 12° Curso de Agricultura de Precisión. Anunció, además, que el próximo congreso de valor agregado en origen será en Tecnópolis, el 24 y 25 de noviembre.

Con 75 empresas del sector y 85 disertantes argentinos y extranjeros, el 17 de julio pasado comenzó la decimosegunda edición del Curso Internacional de Agricultura de Precisión, organizado por el INTA Manfredi –Córdoba–. Se trata del evento más grande en esa temática a nivel mundial, que convocó a más de 15.000 personas en los años anteriores.

Durante la apertura, el vicepresidente del INTA, Francisco Anglesio, expresó que “somos el segundo país más tecnificado del mundo y esto nos sitúa en un lugar preponderante”. En esa línea, el funcionario afirmó que el parque industrial argentino experimentó una “evolución sorprendente en la última década, especialmente en lugares como Oncativo, Las Parejas, Armstrong y Marcos Juárez, donde hoy el sector de maquinaria agrícola y agropartes genera más de 85.000 puestos de trabajo directos e indirectos”. En el año 2002, ese mismo sector era responsable de 35.000 empleos.

“El 80 por ciento de esos puestos de trabajo”, señaló Anglesio, “está radicado en el interior productivo, lo cual impacta positivamente en el desarrollo de los territorios y permite que la gente se quede en sus pueblos”.

Por otra parte, el vicepresidente del INTA destacó que el impulso del sector también puede observarse en los niveles de exportaciones: “Hemos pasado de exportar 10,3 millones de dólares en 2002 a estar hoy por encima de los 280 millones a más de 30 países. La maquinaria argentina con el know how del INTA nos permite seguir exportando y creciendo”.

Anglesio también destacó el rol recuperado por el instituto y el aumento presupuestario registrado en los últimos años, al tiempo que identificó “nuevos desafíos que tenemos por delante y que están ligados con la agricultura de precisión y el agregado de valor en origen, en suma, la nueva industrialización del campo”.

Al respecto, aprovechó la oportunidad para anunciar oficialmente la realización del segundo Congreso de Valor Agregado en Origen, con el lema “Integración asociativa del campo a la góndola”, que el INTA organizará el 24 y 25 de septiembre en la megamuestra Tecnópolis.

“Es un hito muy importante y también es un premio para nuestra gente que este congreso se haga allí, porque es una gran tribuna”, indicó Anglesio, quien además explicó: “Tenemos el desafío de acompañar a los intendentes y decirles que el INTA está a su disposición”.

De acuerdo con Mario Bragachini, coordinador del proyecto Agricultura de Precisión y Máquinas Precisas del INTA y principal referente del encuentro, “la tecnología siempre ha superado al conocimiento de la aplicación y ese es el sentido de este curso, que ha ido creciendo en calidad de contenido, en cantidad de empresas, en adopción y porque existe demanda de capacitación, de máquinas y por el interés de los fabricantes”.

El técnico expresó que en la Argentina hay unas 8 millones de hectáreas que ya utilizan tecnología de precisión y en las que, por ejemplo, 9.000 monitores de rendimiento actualmente en uso permiten mapear el 60% del área cosechada en el país.

“La agricultura de precisión tiene hoy un rol estratégico y es necesario aplicar nuevas tecnologías y conceptos de producción holística, producir más con los mismos recursos naturales de manera integrada y transformar la agricultura de precisión en una herramienta práctica que beneficie la competitividad de las cadenas agroalimentarias, con sustentabilidad económica, social y ambiental”, dijo Bragachini.

Asimismo, el especialista del INTA Manfredi llamó la atención sobre la emergencia de un nuevo público que está generando cambios en los modos de producción y que tendrá mayor demanda de nuevas tecnologías: “Los nativos digitales son el cambio generacional y eso facilita la adopción de tecnología. Los fabricantes ya diseñan sus productos pensando en esa mente, de quienes hoy tienen entre 20 y 30 años”.

Fuente: INTA informa / Miércoles 17 de Julio de 2013